¿En qué creemos?
❖ La razón y los sentidos, aunque valiosos, no son suficientes para comprender la vida en toda su profundidad. Nuestra visión suele estar limitada por el deseo de placer y el temor al sufrimiento, lo cual restringe nuestra percepción de las causas y principios que rigen el universo.
❖ El conocimiento que trasciende esta condición surge a través de las escrituras sagradas, los maestros realizados y los santos. A este conocimiento se le llama revelación, y es el medio por el cual podemos reconocer una realidad espiritual eterna, distinta de la realidad material, temporal y cambiante.
❖ La vida humana alcanza su sentido más pleno cuando se sigue sinceramente el camino señalado por las escrituras y vivido por los sabios. Así es posible establecer una relación consciente tanto con lo transitorio como con lo eterno.
❖ En este camino, conocer a Dios como el origen supremo y al alma como su servidora eterna constituye la base de una espiritualidad auténtica, libre de dogmas o fanatismos. Esta espiritualidad se expresa en el amor puro a Dios, el respeto por la creación y la compasión hacia todos los seres vivos.
❖ Aunque cada persona sigue su propia conciencia y creencias, la convivencia justa y respetuosa requiere de principios morales y leyes seculares. Cumplirlas es un deber, aprenderlas es parte esencial de la educación, y la fe, cuando surge, es un don que no puede ser impuesto ni arrebatado.